jueves, 4 de febrero de 2016

LA VUELTA AL MUNDO: La ciudad que venció á la noche - primera parte

Nueva York, 1924

Por VICENTE BLASCO IBAÑEZ
"La vuelta al mundo de un novelista" - Vol. I, 1924/1925

I. LA CIUDAD QUE VENCIÓ Á LA NOCHE

(Primera parte)


La orquesta del Franconia entona de pronto un himno patriótico que tiene la lentitud religiosa de un salmo. Las gentes dejan de reír y de gritar; las cabezas se descubren; cesa el mutuo envío de serpentinas entre las cubiertas del buque y la multitud, superpuesta en tres largas masas, que ha venido a presenciar su partida. Se interrumpe momentáneamente el espesamiento de la trama de cintas multicolores tendida del muro de acero móvil de la nave al muro sólido de hierro y madera, cuyas raíces se hunden en el lecho subfluvial. 



Estamos en un patio de agua, de gran profundidad. Este patio lo forman las espaldas de un edificio enorme de hierro, y dos alas de igual construcción que avanzan sobre la llanura líquida, varios centenares de metros.

Nueva York, puerto en el Río Hudson, años ´20 -´30
 Puerto de Nueva York, años ´20
El fondo de este rectángulo está abierto y se ven pasar por él incesantemente -como por el espacio practicable de una decoración teatral-gigantescos trasatlánticos de varias chimeneas; veleros de cinco o seis palos, desnudos de lona, que siguen a un remolcador negro, inquieto y rumoroso como un mosquito acuático; incansables transbordadores, verdaderos alcázares flotantes, que llevan de una orilla a otra, en sus diversos pisos, muchedumbres, masas de automóviles y pesados vehículos industriales.

 SS Majestic llegando a Nueva York, 1923
Río Hudson, 1926

El Franconia, paquebote de 20.000 toneladas, recientemente construido por la Compañía Cunard, va a hacer su primer viaje alrededor del mundo, y está amarrado modestamente en este patio, junto a otro buque de parecidas dimensiones que apoya sus pasarelas en los ventanales del ala opuesta.

R.M.S. FRANCONIA
Construido por:  John Brown & Co  Clydebank , Escocia.
Lanzado: sábado, 21/10/1922. Primer viaje: Liverpool-Nueva York, junio 1923.
Características: propulsión: turbina de vapor, dos hélices, 13500 shp, tonelaje: 20.155 toneladas, longitud: 624 metros
Desguace:  Liverpool, 18/12/1956
Nuestro anclaje es en el río Hudson, una de las dos ramas del puerto de Nueva York, centro convergente de navegación para más de la mitad de la tierra. 
La orilla del río queda invisible en muchos kilómetros bajo los palacios de madera y acero de las más célebres compañías navieras.

Nueva York. Vista aérea de la isla de Manhattan, diciembre 1924

 Río  Hudson, 1926
Son edificios con enormes salones, a cuyo final se ven las personas tan empequeñecidas por la distancia, que parecen de otra humanidad. Tienen depósitos capaces de recibir de una vez la carga de varios buques llegados a un tiempo de Europa; ascensores que admiten en cada viaje una muchedumbre; plataformas rodantes que suben o bajan por sus pendientes todos los paquetes de un incesante tráfico. Y a espaldas de estas construcciones interminables avanzan perpendicularmente en el río otros edificios, aprisionando el agua en rectángulos donde se refugian los buques para hacer tranquilamente sus operaciones de carga o de rejuvenecimiento.

1-      Chelsea Piers - Muelles en el puerto de Nueva York, hacia 1900. Era el terminal de pasajeros de los trasatlánticos
Los trasatlánticos más famosos de todos los mares sólo logran asomar los extremos de palos y chimeneas sobre sus tejados. Flotas enormes de comercio permanecen casi inadvertidas en estos patios marítimos, como las bestias en los corrales de una granja.

Puerto de Nueva York, anos ´20 -´30
Se extinguen en el aire las últimas notas del himno reposado y místico, las cabezas se cubren, y estalla un coro de gritos junto a los costados del Franconia. Algunas señoras llegadas de los Estados del interior para despedir a sus amigos que van a dar la vuelta al mundo, sacan repentinamente banderas nacionales de estrellas y rayas, y sosteniéndolas con ambas manos, las dejan aletear, bajo las ondulaciones del fresco viento del río. Vuelan otra vez las serpentinas de papel y se hace más densa la telaraña de colores que une frágilmente el buque a los tres pisos del muro cercano.

Despedida del Olympia,  puerto de Nueva York, años ´20

Fotógrafos en los años ´20
Me despido de los numerosos periodistas -en gran parte mujeres-que han venido a pedirme la última interviú sobre los más diversos e inesperados temas.

El grupo de fotógrafos de diarios y revistas me somete a las postreras «instantáneas» en traje de viajero.


V.  Blasco Ibañez con "traje de viajero", a bordo del Franconia, octubre 1923, Nueva York





La orquesta ha emprendido una serie ascendente de fox-trots y otras danzas americanas. La muchedumbre grita en el buque y en los férreos ventanales de enfrente, excitada por el ritmo de tal música. Algunas parejas impacientes empiezan a bailar en las diversas cubiertas. Los sillones alineados en los paseos de a bordo guardan ramos de flores, enormes como gavillas de trigo, y cajas de dulces que abultan cual si fuesen maletas.

"Red Star Line" la exitosa banda que actuaba en los cruceros de los años ´20

Momentáneamente libre, subo al último puente intentando ver una vez más, por encima de los tejados del vasto embarcadero, los remates aéreos de Nueva York. Esta contemplación es para mí una de las visiones más extraordinarias que pueden gozarse sobre la corteza terrestre.

Nueva York, en los años ´20


Texto
LA VUELTA AL MUNDO DE UN NOVELISTA (Vol. I) - Vicente Blasco Ibáñez,
Editado por EDITORIAL PROMETEO en 1924/1925.
Imágenes: : Publicaciones de la época, Internet 


No hay comentarios:

Publicar un comentario